viernes, 13 de abril de 2012

Puntos suspensivos.

Entonces allí... Ella le miró. Él a ella, también; y se detuvo la luz, y se detuvo el tiempo y el espacio, de la manera más bella posible.

Le echó valor, le echó coraje. Sólo se miraban, no podía ser más que una simple mirada, cuando tuvieron momentos en que podía haberlo sido todo.

La pregunta es: ¿Cómo te comportas delante de la que ha sido la persona de tu vida? ¿Cuándo ya no es nada?

Miró al suelo él, ella también. De las ojeras de ella se desprendía el olor a tristeza que su alma le recordaba que aún sufría. Ninguno de los dos entendió en aquel momento el sentido de esa guerra tan absurda. Todo aquello no dejaba de ser una guerra, un conflicto; entre dos iguales.

¿Se puede con una mirada llegar hasta el mismo corazón?

¿Podemos hacerle el amor a otra persona sólo con mirarla?

Eso debió de preguntarse ella con la cerveza en la mano, su única amiga.

Cuando no cabían más impedimentos, ella reclamó sus ojos, y volvió a robarle la mirada, la inocencia que él le quitó a ella.

Camina por las calles, sólo la pasea el olor a nostalgia y las hojas secas. Antes y ahora también se asoma al balcón a ver las estrellas. Mientras piensa en cómo un día tuvo todo lo que había soñado, y en cómo ahora lo había perdido, y en cómo no volvería jamás.

jueves, 5 de abril de 2012

Riesgos.

Es todo un riesgo, o lo era.

Mirarnos es un riesgo, un riesgo para tantas cosas...

Esta tarde prefiero correr, con aquel vestido que me convertía en una idiota. Con aquel vestido que reafirmaba mi idiotez más pura.

Adoro el balancearse del pelo... respiro tumbada, entre la hierba, ahora me caigo dentro de mí.


Recuerda que cualquier cosa que te diga puede traer una gran verdad.

Me perdí otra vez.



Jacqueline du Pré interpretando el Allegro Appassionato en B menor, op. 43, de Camille Saint-Saëns, acompañada por su madre Iris du Pré en el piano.

jueves, 1 de marzo de 2012

Si,,, que no.

Si te quiero, que no te quiero; te adoraría a todas horas.
Si te quiero, que no te quiero, adoraría cada uno de tus pasos y tus quejidos.
Si te quiero, que no te quiero, bendeciría con mis palabras cada uno de tus logros, alzando tus victorias como si fuesen mías.

Sólo podría alzar los brazos en el sonido y el crujido que forma el cruce de nuestras miradas, estaría ebria de amor, ebria de olvido.

Hoy sólo es... un día en el que estoy ebria de asco. Sí, de asco.

domingo, 19 de febrero de 2012

Una tarde, pero tarde.

No me ordenes, no me intentes arrancar la piel en tiras de melancolía.
Mi ceniza huele a olvido añejo. Sólo tú no me decepcionas, sólo vosotros.
Ahora la muñequita no quiere saltar cuando lo ve todo ensangrentado.
Por la salida del río jugabas a mirarme con arresto informal. Sólo tú lo tienes, sólo tú lo sabes. Sólo tú no me decepcionas.

Ayer ya pasó, ayer eras tú, mañana y y hoy soy yo, somos yo.

Ahora sólo escucho rock, ahora te escucho a ti, a cada hora en mi cabeza. Maldita guitarra desdeñada.
Hoy es el principio de mi show estelar. Hoy es el principio de mi misma.

Tan joven y tan vieja, tan joven y tan adulta,,, tanto sentido, tanto vivido, tanto sufrido, tanto olvidado.
Tengo 10 dedos y 10 hostias para tí, tengo 10 decepciones que me conforman y me forman.

Se puede tener muchas cosas, pero lo peor de todo es tenerlas en la cabeza...

jueves, 15 de diciembre de 2011

Vacíos en el estómago y corazón.


Levitábamos, la felicidad nos hacía el amor, devorábamos el mundo.

Me encantaba reír, estaba agobiada, pero no necesitaba nada más. Tan cerca de todo, y a la vez ya tan lejos… tan lejos de tu olor, de tu perfume, del simple anhelo de tu piel.

Nunca creí que la instantánea daría tantas vueltas hasta llegar a verla blanca y negra… blanco y negro, cuanto se podría sacar de ahí. De tu espalda, que es el encaje de mi locura infinita.

Cuanto amor, y cuanto cuento de hadas, cuentos que no son nada si no estás.

Es como poseer una angustia y no poderla expulsar, es como querer haber estado ahí, pero solo cuando tú estabas, como si ese suelo perdiera su belleza cuando no se posa tu rastro sobre él.

Al estar tú, los árboles son más verdes, las casas más antiguas y las cafeterías más bonitas. Al estar tus ojos, las cosas se ven de otro color, y las flores lucen más bonitas y la hierba es más fresca solo para ti, sólo porque amabas.

Las luces de navidad, mis ojos, brillan más, viven más si sólo estás tú, tú y tú coloreas ese universo perfecto dentro de mi cabeza, todo también lo extraño si te vas.

miércoles, 27 de julio de 2011

Bajeras...

De bajeras está hasta la inercia... De bajeras están los árboles, las flores, la playa, la arena, de tristeza estoy cubierta.

Me siento arrojada al mar del mundo, y no tengo flotador (ya que estamos en verano, por seguir el hilo). Me estoy ahogando o asfixiando y creo saber por qué; y es lo peor de todo, la constancia del saber... Eso quizás sea lo más doloroso, lo más inquietante, lo que saca mi peor cobardía.

Necesito estar acompañada, y mañana estar sola, para desear dentro de un tiempo esa compañía tal vez... Que pensamiento, ¡Que plan más idiota! ¡Qué locura! (Para no variar).

Me estoy volviendo enferma de idiotez, aprovecha el positivismo y no peques de mala persona, pero es algo inevitable, algo inexplicable si miro ese cielo gris o esos prados verdes.

Al final me voy a hacer daño, que es lo que siempre ocurre, te voy a hacer daño, y nos vamos a tener que curar las quemaduras, y nos va a faltar cremita.

PD: perdonad el léxico, estoy tontita...

sábado, 26 de marzo de 2011

Sueños...

Me perdería en tantas cosas... en muchas otras... escuchando el vals de tu seducción, de tu ternura, de tu voz rota.
En el interior del corazón, un dolor contaminado; de cantos perfectos, de letras inacabadas, de miradas piadosas... y mis sábanas mirándote, llamándote... y yo haciendo la cama para cerrarles los ojos...
Sueños de acariciar tu cara, de adentrarme en tu cabeza, en tus cosas, de no querer terminar de andarte, de investigarte. Tocar tu boca, tocar tus manos, acariciarte el cuello, la espalda, quedarme dormida en las nubes, nubes de sueños.
Mi almohada pregunta por tus prados verdes en los que quiero perderme; por tu pelo, por tu cuello, y creo volverme loca. La prohibida locura drogada.
Siempre quiero que esto sea lo último que vaya hacia ti, pero vuelvo a revolotearme en las andaduras pedregosas de tu piel...
Y mi mente no entiende de delicadezas cuando te llama, cuando te piensa, cuando te sueña, y aquí vienen las manchas de mi alma, las arrugas de mi cabeza, la madurez de mi corazón, porque eres eso, eres todo lo que sueño, eres un sueño, eres la luna, que se ve;... pero no se toca.